El Blog de Tania Ramos

TENDINOPATÍA DEL EXTENSOR COMÚN (Epicondilitis)

La tendinopatía externa de codo, conocida también como epicondilitis o codo del tenista, es la más común en la región lateral del codo. Se caracteriza por dolor en la cara externa del codo, en la zona del epicóndilo (eminencia ósea del húmero localizada en la zona lateral del codo). Cursa con inflamación de la inserción de tendones extensores que se insertan en dicho epicóndilo.

Afecta al 3% de la población general a lo largo de la vida y hasta el 50% de jugadores de raqueta. Es más frecuente en varones de mediana edad, con un pico entre los 35 y 55 años.

MECANISMO LESIONAL

Es provocada por movimientos repetitivos de extensión de la muñeca y supinación del antebrazo, lo que ocasiona microroturas fibrilares y reparación inadecuada de los tendones de los músculos que se originan en la región del epicóndilo, principalmente del tendón del músculo extensor radial corto del carpo, aunque puede además afectar otros tendones como el extensor de los dedos, de localización más superficial.

CAUSAS

* Traumatismos directos en la zona

* Microtraumatismos por actividades/movimientos repetitivos sin una previa preparación del músculo.

* Esfuerzos con carga.

* Desequilibrios musculares.

SINTOMATOLOGÍA

* Dolor en la parte externa del codo

* Incapacidad para realizar algunos movimientos como extensión de la muñeca o supinación. 

* Dolor a la presión en la zona de la lesión

* Dolor a la hora de levantar el brazo, o levantar un elemento simple como un vaso.

* Estrechar fuertemente las manos.

* Cerrar botellas.

* Realizar un puño fuerte.

* Cargar o sostener objetos de ligero peso por mucho tiempo como una taza de café o té.

TRATAMIENTO 

El tratamiento inicial es conservador, con cese de la actividad, aplicación de hielo, antiinflamatorios orales y fisioterapia. La inyección de corticoides es una práctica habitual que alivia a corto plazo el dolor en la mayoría de los pacientes, pero hoy en día su uso es controvertido, dado que no se trata de un proceso inflamatorio y puede aumentar el riesgo de rotura a largo plazo. En algunos pacientes con procesos recalcitrantes se puede requerir cirugía con desbridamiento del tendón afecto.

Dentro de la fisioterapia, es muy importante la realización de ejercicios con gestión de cargas para una recuperación óptima del tendón, así como para evitar recaídas, llevando a cabo un programa de ejecución gradual individualizado. Además, es interesante la aplicación de otras técnicas como terapias percutáneas guiadas por ecografía, la fenestración, terapia manual, diatermia y técnicas de neuromodulación del dolor entre otros.

En nuestro centro de Fisioterapia podemos aportar una óptima valoración con técnicas específicas y con nuestro ECÓGRAFO, que nos ayudará así mismo a ver la evolución de la lesión, enfocando y aplicando el mejor tratamiento para cada sesión.

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